Caminando por las calles de Chimbote observo como algunas
casas tienen rejas, y me pregunto: ¿será que nosotros somos los prisioneros? ya
no sabemos qué hacer ante la falta de seguridad ciudadana. Esta realidad es la
de muchas ciudades del país. Todo puerto es peligroso, el nuestro no es la excepción.
¡Es alarmante!, en lo que va del año tenemos más de 30 víctimas por asesinato, a
este ritmo finalizando el 2013 nos espera más de 100 víctimas por sicariato.
La
ciudadanía tiene derecho de exigir al estado el cumplimiento de su función en
beneficio de una población que honra sus obligaciones tributarias. Es urgente
que la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado se convierta en una
política de estado. El congreso y el
poder judicial han perdido su oportunidad para legislar y sancionar
ejemplarmente. Nadie se salva, todos estamos perdiendo contra la delincuencia,
esa es nuestra cruda realidad.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario